Los refugiados del conflicto en el Sáhara Occidental que han estado
viviendo en campamentos en el desierto de Argelia durante cuatro décadas
en general parecen poder salir de los campamentos si así lo desean,
pero sufren restricciones a sus derechos", es la principal conclusión del informe que ha presentado hoy en Argel.
En estos campos de refugiados viven
más de 250.000 saharauis, sobre todo niños, mujeres y ancianos, que
sufren los rigores del más duro desierto, mucho frío en invierno y
muchísima calor en el verano. Después de más de 30 años en esta situación, los refugiados saharauis sólo pueden vivir de la solidaridad de otros pueblos.